Tatuaje para cubrir una cicatriz en el abdomen: la historia de una clienta que recorrió media España para hacerlo realidad

«Si me dices que mañana, mañana estoy en Valencia.»

Hay mensajes que se olvidan al cabo de unos minutos. Y hay otros que se quedan contigo durante mucho tiempo.

Cuando leí esa frase entendí que aquella chica no solo estaba buscando un tatuaje para cubrir una cicatriz. Detrás había una historia, una decisión importante y muchas ganas de volver a sentirse bien con su cuerpo.

Vivía en Cádiz. Yo trabajo en Valencia, en mi estudio Arte Salvaje Tania Tattoo. Aun así, estaba dispuesta a recorrer más de 700 kilómetros solo para ponerse en mis manos.

En ese momento supe que aquel proyecto iba a ser mucho más que un tatuaje.

Los tatuajes para cubrir cicatrices no se improvisan

Muchas personas piensan que cubrir una cicatriz consiste simplemente en elegir un diseño bonito y empezar a tatuar. La realidad es muy diferente.

Cuando alguien me escribe para cubrir una cicatriz, lo primero que hago es escuchar su historia. Después estudio la zona, observo cómo ha cicatrizado la piel, cuánto tiempo ha pasado desde la intervención y qué tipo de diseño puede adaptarse mejor.

Cada cicatriz es distinta y cada persona también.

Por eso dedico tiempo a preparar cada proyecto. No trabajo con diseños genéricos ni improviso este tipo de tatuajes. Prefiero estudiar cada caso con calma para conseguir un resultado que realmente tenga sentido para quien lo va a llevar toda la vida.

Precisamente por esa forma de trabajar suelo tener lista de espera. Sé que esperar puede ser difícil, pero creo que un proyecto tan importante merece hacerse sin prisas.

Una frase que hizo que cambiara todos mis planes

Cuando le expliqué que las siguientes fechas disponibles estaban algo alejadas, recibí un mensaje que todavía recuerdo perfectamente.

«Si me dices que mañana, mañana estoy en Valencia.»

Era San Juan. Festivo.

Tenía el estudio cerrado.

Pero hubo algo en esa ilusión que me hizo pensar que no podía responder simplemente con un «tendrás que esperar».

Así que cambié mis planes, abrí el estudio ese día y reservé toda la jornada para ella.

No lo hice porque fuera una urgencia.

Lo hice porque entendí que detrás de aquella cicatriz había una historia importante y porque, después de tantos años tatuando, sigo creyendo que las personas siempre están por delante del calendario.

Transformar una cicatriz en una obra que vuelva a hacerte sonreír

Después de valorar su caso diseñé una composición floral completamente personalizada para adaptarse a la forma de su abdomen y conseguir que la cicatriz dejara de ser el centro de atención.

Cuando realizo un tatuaje terapéutico, mi objetivo nunca es simplemente esconder una marca. Lo que busco es integrar la cicatriz dentro del diseño para que todo el conjunto tenga armonía y la persona vuelva a sentirse cómoda mirando esa parte de su cuerpo.

Es un trabajo donde la técnica es importante, pero también lo es entender a la persona que tienes delante.

¿Es posible cubrir una cicatriz en el abdomen con un tatuaje?

Es una de las preguntas que más me hacen.

Y la respuesta es que, en muchos casos, sí.

Antes de decirte si es viable necesito valorar aspectos como el tipo de cicatriz, el tiempo que lleva curada, la elasticidad de la piel y el diseño que mejor puede adaptarse a esa zona.

No existen dos cicatrices iguales y por eso nunca doy la misma respuesta a todo el mundo.

Si estás buscando un cover up para una cicatriz en el abdomen, lo mejor es que pueda ver tu caso y orientarte personalmente.

Lo que más recuerdo nunca es el tatuaje

Cuando terminó la sesión vi algo que me ocurre muchas veces en este tipo de trabajos.

La cicatriz seguía ahí, porque forma parte de su historia.

Pero ya no era lo primero que llamaba la atención.

Ahora lo era una pieza creada exclusivamente para ella.

Y, sobre todo, la forma en la que volvió a mirarse.

Después de tantos años tatuando puedo decir que muchas veces no recuerdo cada línea o cada sombra que hago, pero sí recuerdo perfectamente a las personas que llegan con esa ilusión capaz de contagiarte desde el primer mensaje.

Historias como esta son las que me recuerdan por qué hago este trabajo.

 

¿Tienes una cicatriz que te gustaría transformar?

Si llevas tiempo pensando en hacerte un tatuaje para cubrir una cicatriz, estaré encantada de escuchar tu historia y valorar personalmente tu caso.

Puedes conocer más sobre mi trabajo de tatuajes terapéuticos, descubrir algunos de mis tatuajes realistas en Valencia o ponerte en contacto conmigo desde la página de contacto.

Mi estudio está en la Calle Enguera 14, Valencia.

Quizá no pueda borrar una cicatriz.

Pero sí puedo ayudarte a que, cuando vuelvas a mirarla, veas algo completamente diferente.